A las montañas del noroeste Argentino
te dirigiste hermano,
dejando grabado por siempre
en mi corazón aquel fuerte abrazo.
Donde mostraste tu íntima conciencia
de guerrero impecable
que marcha firme a cumplir su destino
sin nada a nadie deber.
Pasó el tiempo y sin saber nada de vos,
corrimos a buscarte.
Soñé con verte libre a la luz del sol
y sé que lo lograste.
Más sólo fueron testigos esas inmensidades.
Historia triste fue vernos vencidos
y sin hallarte volver,
tener que volver.
A enfrentar caras de gente que no entiende
y que con burlas justifican su ignorancia,
olvidando que la pesadilla
suele hacerse realidad, y ¿ahí que pasa?
¿Qué es lo que pasa?
Que el viento lleve esta canción a tus oídos
salvando distancias,
y que en tu estrella observes que aun sigo de pie.
Es mi esperanza.
Sigo intentando andar el camino
para el cual me formaste.
Y aunque sin vos se ha tornado muy duro,
no me dejaré vencer.
¡No te fallaré!
Es mi egoísmo el que se rebela a perderte
y mi alma a no saber cuál fue tu suerte
Hermano mio, solo resta decirte
que jamas te olvidaré.
Tenlo presente.
el lado activo del infinito
Mostrando entradas con la etiqueta Voces que miran. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Voces que miran. Mostrar todas las entradas
domingo, 5 de julio de 2009
domingo, 22 de marzo de 2009
El rastro de la conciencia
Ves donde estoy, donde voy
lo que busco es el seguro estrecho,
de lo que va del dolor
A la luz que me deslumbra.
Quiero llegar a poder
soportar toda la carga entera
de lo que más pesa hoy
y no pesará mañana,
ya verás que las cosas tienen mucho por decir
y que el futuro no es incierto
para darme la espalda.
Que no tiene soluciones verdaderas
ni la salvedad de los hombres
que no pueden soportarlo ya
En donde estoy lo que vas
a pedirme son mis ganas.
Pero no se donde voy
lo peor será distante y frío,
en el dolor, yo no se donde viajan las estrellas
sobre qué piel debo ir a buscar las estaciones.
A caso tienes olvidado ser el cielo
lo que no tienen son verdades para mi
Y puedo ver lo que hay detrás de las ciudades,
todo ese frío que arrasa ha de venir.
Imbécil puedo llegar, por acá no hay estaciones
más el camino está empedrado de burladas cenicientas
Lo que hay detrás del dolor
no lo quieras volver a ver,
hay que volver si no se puede estar distante.
Que malas sombras hay en el camino aquel
qué soluciones han traído estas verdades
Nada puedo ver.
lo que busco es el seguro estrecho,
de lo que va del dolor
A la luz que me deslumbra.
Quiero llegar a poder
soportar toda la carga entera
de lo que más pesa hoy
y no pesará mañana,
ya verás que las cosas tienen mucho por decir
y que el futuro no es incierto
para darme la espalda.
Que no tiene soluciones verdaderas
ni la salvedad de los hombres
que no pueden soportarlo ya
En donde estoy lo que vas
a pedirme son mis ganas.
Pero no se donde voy
lo peor será distante y frío,
en el dolor, yo no se donde viajan las estrellas
sobre qué piel debo ir a buscar las estaciones.
A caso tienes olvidado ser el cielo
lo que no tienen son verdades para mi
Y puedo ver lo que hay detrás de las ciudades,
todo ese frío que arrasa ha de venir.
Imbécil puedo llegar, por acá no hay estaciones
más el camino está empedrado de burladas cenicientas
Lo que hay detrás del dolor
no lo quieras volver a ver,
hay que volver si no se puede estar distante.
Que malas sombras hay en el camino aquel
qué soluciones han traído estas verdades
Nada puedo ver.
martes, 17 de marzo de 2009
El final es en donde partí.
Dejame ver que hay para saborear esta vuelta
la carta no está siempre a tu alcance
en los matutinos.
Loco de pensar que se dispute el poder y la gloria
y con el frío de un reino las almas congelar
Cuanta verdad, cuanta mentira y cuantas palabras
y todo este motor para devastar tu inconciente
¿Y en qué lugar habrá consuelo para mi locura?
¿esta ironía con qué se cura?
si el final es en donde partí.
¿Y a quien llamar?
¿a quien tocarle la puerta tan tarde?
¿con quien hablar cuando no hay nadie?
Si esta noche no puedo dormir...
Dejame ver que hay para saborear esta vuelta,
la verdad, la mentira y la mueca de tu ingenuidad
Cuantas palabras, se disputan el poder y la gloria
y cuantas vidas se pierden en un reino mortal.
Loco de pensar queriendo entrar en razón,
y el corazón tiene razones
que la propia razón nunca entenderá.
Y a donde voy siempre voy a buscar lo que es mío
aunque el planeta termine en un circulo
y el final es en donde partí.
No llores más, dame la mano y contame tu suerte
de esta manera quizás no sea la muerte
la que nos logre apagar el dolor.
la carta no está siempre a tu alcance
en los matutinos.
Loco de pensar que se dispute el poder y la gloria
y con el frío de un reino las almas congelar
Cuanta verdad, cuanta mentira y cuantas palabras
y todo este motor para devastar tu inconciente
¿Y en qué lugar habrá consuelo para mi locura?
¿esta ironía con qué se cura?
si el final es en donde partí.
¿Y a quien llamar?
¿a quien tocarle la puerta tan tarde?
¿con quien hablar cuando no hay nadie?
Si esta noche no puedo dormir...
Dejame ver que hay para saborear esta vuelta,
la verdad, la mentira y la mueca de tu ingenuidad
Cuantas palabras, se disputan el poder y la gloria
y cuantas vidas se pierden en un reino mortal.
Loco de pensar queriendo entrar en razón,
y el corazón tiene razones
que la propia razón nunca entenderá.
Y a donde voy siempre voy a buscar lo que es mío
aunque el planeta termine en un circulo
y el final es en donde partí.
No llores más, dame la mano y contame tu suerte
de esta manera quizás no sea la muerte
la que nos logre apagar el dolor.
lunes, 16 de marzo de 2009
San Cono, la niña bonita y la fiesta.
Quiero hacerme más fuerte, pero traspiro, el guacho mira debajo del dintel y de un grito lo mando a disparar: "¡rajá!". Enfoco como puedo la base del teléfono y veo que el tubo inalámbrico no está. Me aferro al sillón siento que con mis garras desarmo el tapizado, debo contenerme, los rayos que penetran el cielo gris advierten una posible catástrofe, pienso, pero no tanto. Tengo que encontrar ese teléfono, pero, uy, me pica la cabeza, tengo piojos ¿serán piojos?. Uso la tele como espejo, me miro, pero no, es la mugre y los nervios, no nos perdamos, me dije. Hay que encontrar ese teléfono. Revuelvo los sillones, pateo un juguete, me pierdo en el eco de la habitación dormida; solo hay un lugar donde puede estar. Lo encuentro, le susurro como a un fiel amor, acaricio sus teclas y me detengo al fin. La marea alta pasaba de largo y en la brisa nocturna que acariciaba los rastros desesperados de mi corazón, encontraba la oportunidad para descansarme. Soliloquio. Pero... ¿qué pasará?... ¿atenderá?... ¿Qué podría pasar? Una posibilidad: luego de llamarla escucharía una voz enloquecida y caería bajo un ataque de nervios de tal magnitud que correría sin parar hacia algún bosque, allí una bruja llamada maruja la convencería y finalmente la convertiría en miel para el desayuno de algún venado. Poco probable. Sin embago, otro miedo sucumbe como un terremoto en la ciudad. Otra posibilidad: llamo, atiende un familiar no familiarizado con mi voz, creerá que soy un compañero de la escuela primaria al que ha molestado, mufado y humillado durante años. Pensará que el trauma lo llevó a buscarlo durante años hasta encontrarlo justo en un día tan especial. Este familiar desesperado, no quiere preocupar a su familia, de modo que alerta al 911 del suceso, el 911, aburridos un día domingo donde no pasa nada, aceleran sus patrulleros como en una persecución de una película norteamericana. Cruzan un semáforo en rojo, chocan a un mimo a la gorra, un viejo lo ve desde un balcón, la situación le causa un infarto y este cae desde el segundo piso matando a un ovejero alemán quedeliberadamente caminaba persiguiendo una mariposa. ¡no! traería más desgracias. Contemplo al teléfono que despreocupado y taciturno pasa sus días descansando al son de las llamadas. Lo odio con toda mi alma, no puedo hacer nada, me contengo, traspiro, no puedo sostener la situación, debo llamar. No lo hagas. Hacelo. No. Ruedo por el piso, pega mi cabeza contra un sillón y caen sobre mi torso las almohadones. Un radioreloj se enciende: "Que lindo domingo para disfrutar, descansar, para el ocio total... ahora escucharemos bad moon rising de cridens clir-uader revaivol..." y peleaba a muerte por algo que debería hacer, pero que mi otra mitad me impedía... "I see a bad moon a rising..." Ruedo hacia otro costado y aún sé que estoy a tiempo, la perra, creyendo que estoy jugando me embiste queriéndome sacar el teléfono, ahora son dos fuerzas con las que debo luchar, ruedo aún mas y me atrinchero contra una pared. "i see bad times today..."La perra ladra y el gato se suma al misterioso juego que protagonizo. Los intento espantar, pero nada che. Cierro los ojos y apreto los dientes, traigo todos esos hermosos recuerdos a la cabeza, todos todos, suprimo la desdicha, me duelen los ojos de cerrarlos tanto. Los abro. En la habitación no hay nadie, solo una tele prendida y el sorteo de la quiniela; primer premio: el quince. La música ya no está. Che vieja, le pregunto a la vieja, ¿qué es el quince?... El quince es la niña bonita. ¿El tres?... San Cono... Aah... Me levanto del suelo y agradezco que nadie me haya visto. Camino confundido y pregunto por el veinte: ¿Y el veinte? La fiesta.
viernes, 13 de marzo de 2009
El Mambo de la botella
Mi ojo parpadea en la pantalla del video
hay tanta gente aca, que no puede ni hablar
el ruido va infestando las nueronas
y en el vaso se moja mi nariz
con espuma de cerveza.
Hay tanta cara extraña, será que veo doble
no tengo intenciones de ponerme a descifrar
cuando siento que alguien me toca la espalda
y al darme vuelta veo tu vieja figura
de mi álbum...
Y me pregunto, y me pregunto
¿a dónde me lleva la vida?
carcelera del destino
y la sorpresa.
Como me trajo tu cuerpo
pudo haberme traído la muerte
y entonces ya no había más que preguntar.
Salgo a la calle, a la noche, a la platea
vos te pegas a mi, hoy soy tu salvación
giro como un trompo sobre la barranca
y me voy bailando el mambo de la botella
de piel vidriosa, diosa tan bella
que en su interior guarda la locura de un exceso
el viento es la música que me mueve
pero el trompo se detiene...
en una alcantarilla.
hay tanta gente aca, que no puede ni hablar
el ruido va infestando las nueronas
y en el vaso se moja mi nariz
con espuma de cerveza.
Hay tanta cara extraña, será que veo doble
no tengo intenciones de ponerme a descifrar
cuando siento que alguien me toca la espalda
y al darme vuelta veo tu vieja figura
de mi álbum...
Y me pregunto, y me pregunto
¿a dónde me lleva la vida?
carcelera del destino
y la sorpresa.
Como me trajo tu cuerpo
pudo haberme traído la muerte
y entonces ya no había más que preguntar.
Salgo a la calle, a la noche, a la platea
vos te pegas a mi, hoy soy tu salvación
giro como un trompo sobre la barranca
y me voy bailando el mambo de la botella
de piel vidriosa, diosa tan bella
que en su interior guarda la locura de un exceso
el viento es la música que me mueve
pero el trompo se detiene...
en una alcantarilla.
lunes, 9 de marzo de 2009
Bien Alto
Vamos, vamos ¡vamos!... dale, caminá, no, no; no te caigas. No te pido que cambies la cara, pero levantá los ojos, erguí la espalda, dibujá el horizonte, dejá que la brisa vespertina acaricie tu hermosa y blanca piel. Me tiño de vos ¿querés?... Bueno, sino miro fijamente tus claros ojos, si, la mirada vale mucho y veo tristeza, pero la tristeza no es un fin, es parte del camino. Así son los golpes de la vida... yo... no... si si si, yo también sé lo que son los golpes y los cambios, pero hay que aguantar el terremoto y saber que siempre que hay vida habrá esperanza, saber que en cada loco hay por lo menos un sueño. Si, me dirás, qué fácil para vos ¿no?... no, el cambio no es fácil, ¿y ahora ya sabés qué es el Status Quo? Bueno, una pista, ahora se rompe, y empieza uno nuevo, pero no podés estar así. La lágrima que se refleja en tu rostro es el eclipse de mis sueños. Dale querida, pon la cara del sol e ilumina los senderos, desde aquí y de dónde sea todo el alba para tus anocheceres. Una patadita en el culito y caminar subiendo, bien alto. No... Si... pero, pará... podrás decir mucho diciendo nada, recordá que lo más oscuro de la noche es antes del amanecer.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)